Una Iglesia de Dos Alas

Por Joel Comiskey, Recoged la Cosecha (edición 2022)

Un pájaro necesita dos alas para volar. Esa sencilla imagen refleja algo esencial sobre cómo funciona la iglesia celular, y por qué tantas iglesias que intentan funcionar con una sola ala terminan dando vueltas en círculo.

El grupo celular y el servicio de celebración en comunidad no son prioridades contrapuestas, sino complementarias. El grupo celular y la celebración son las dos ramas de la iglesia celular, y ambas son indispensables para el proceso de discipulado.

La Importancia de la Predica

Los pastores invierten muchísimo tiempo y energía en preparar sus sermones, y esa inversión da frutos mayores de lo que muchos imaginan. Cuando toda la congregación se reúne para el culto, el sermón se convierte en una guía para todos.

Los pastores pueden moldear la visión, corregir el rumbo y hablar directamente a la vida de los líderes y miembros de sus células mediante la predicación de la Palabra infalible de Dios.

La conexión se profundiza aún más cuando los grupos pequeños basan sus preguntas de debate en el mensaje dominical. En esos casos, el sermón no termina con el servicio religioso, sino que resuena durante la semana en hogares y cocinas de toda la ciudad. Así es como funciona el discipulado.

La Importancia de Adoración

La adoración dinámica e inspirada por el Espíritu Santo produce en las personas algo que una reunión de un grupo pequeño simplemente no puede replicar. Cuando toda la familia de la iglesia se une para cantar, orar y proclamar la grandeza de Dios, los miembros de cada célula vislumbran algo más grande que ellos mismos: el propósito superior de Cristo para su iglesia. La adoración en comunidad amplía la visión. Nos recuerda que no somos una colección de grupos pequeños desconectados, sino un solo cuerpo con una sola misión.

Visión, Estímulo y Multiplicación

El servicio de celebración también es el lugar donde los pastores y líderes infunden ánimo a los miembros. El ministerio celular no siempre es fácil, los líderes se desaniman. Los grupos se estancan. El progreso parece lento. El servicio comunitario es una oportunidad regular para recordar a cada líder presente por qué la obra es importante: para reconectarlos con el anhelo de Dios por los perdidos y para que retomen su semana con un propósito renovado.

También existe un beneficio práctico de la multiplicación que a menudo pasa desapercibido. Cuando un grupo celular se divide y da origen a un nuevo grupo, la reunión dominical se convierte en el lugar donde las células madre e hija pueden seguir disfrutando de la compañía mutua. Al igual que una familia extensa que se reúne, el servicio de celebración mantiene los lazos relacionales que, de otro modo, la multiplicación celular podría debilitar.

La Parábola de Bill Beckham

Bill Beckham, autor y veterano de las iglesias celulares, acuñó la frase “la iglesia de dos alas”, que lo plasma maravillosamente en su parábola:

Érase una vez una iglesia con dos alas; podía elevarse hasta la presencia de Dios. Un día, la serpiente, que no tenía alas, desafió a la iglesia a volar con una sola: la grande, la de la reunión. Con mucho esfuerzo, la iglesia logró volar, y la serpiente la aplaudió efusivamente. Convencida de que podía volar perfectamente bien con una sola ala, la iglesia se asentó, engordó y se volvió perezosa, contenta con una vida puramente terrenal. Finalmente, el Creador formó una nueva iglesia con dos alas. Una vez más, Dios tuvo una iglesia que podía remontarse a su presencia y cantar sus gozosas alabanzas.

Una iglesia con dos alas está mucho mejor equipada para formar discípulos que, a su vez, formen discípulos, que una iglesia que funciona con una sola ala.

Este mes en el blog de JCG

En julio, nuestra serie de artículos se centra en cómo el servicio de celebración contribuye a la formación de discípulos. Veinte publicaciones de pastores y líderes experimentados abordarán el tema desde diversas perspectivas. Para recibirlas directamente en tu correo electrónico, suscríbete aquí.

Esto es lo que cubriremos:

  • Del 5 al 11 de julio: El fundamento bíblico. El Nuevo Testamento muestra un liderazgo unificado bajo los apóstoles y reuniones periódicas de toda la comunidad (Hechos 2:42-46; 5:42; 20:20). Exploraremos la justificación bíblica de la importancia de las reuniones de la comunidad.
  • Del 12 al 18 de julio: Predicación, Visión y Discipulado. Los pastores deben sentirse alentados: su arduo trabajo en el púlpito realmente forma discípulos. Analizaremos cómo una predicación eficaz, conectada con las preguntas de las lecciones en grupos pequeños, multiplica su impacto a lo largo de la semana.
  • Del 19 al 25 de julio: Multiplicación y el Servicio de Celebración. Las células se multiplican con mayor facilidad cuando las madres e hijas pueden seguir adorando juntas los domingos. También analizaremos el servicio de celebración como una puerta de entrada a la evangelización, una de las herramientas más eficaces de una iglesia celular.
  • Del 26 de julio al 1 de agosto: Maneras prácticas de celebrar el ministerio celular. Anuncios, testimonios, mesas redondas, mapas y otras herramientas sencillas para mantener visible y celebrar el ministerio celular durante el servicio comunitario.