A Return to House to House Ministry

by | Jan 22, 2009 | Cell Church Ministry | 3 comments

mario

by Mario Vega

At present we have become accustomed to divide our lives between spiritual and secular aspects–a totally unknown division from the teachings of the Scripture.

Within this logic, we build buildings to worship Jesus while we go on to live in our houses. In this way, we set the separation between what we now call the secular and spiritual life. Spiritual life becomes the visits made to the worship center while the secular life is everything else that is done outside that building.

The first century churches were not like that. The church of ACTS owned no personal property. Rather they used houses of Christians. In this way, the church was vitally linked to what was considered the center of life: home.

Returning the church to the houses is an important step to the understanding of the truth that Jesus should be at the center of our lives on a permanent basis. He must be the Lord of our entire lives–not just a few hours per week.

Has working with cells helped you to live out this truth?

Mario

In Spanish:

De regreso a las casas.

En la actualidad nos hemos acostumbrado a dividir nuestra vida entre aspectos espirituales y seculares. Una división totalmente ajena a las enseñanzas de las Escrituras.

Dentro de esa lógica, construimos edificios de culto para Jesús en tanto que nos vamos a vivir a nuestras casas. De esa manera establecemos la separación entre lo que ahora llamamos la vida espiritual y la secular. La vida espiritual son las visitas que se hacen al edificio de culto en tanto que la vida secular es todo lo demás que se hace fuera de ese edificio.

En la iglesia de los primeros siglos no era as. La iglesia no tena edificios para el culto sino que utilizaba las casas de los cristianos. As, la iglesia estaba unida vitalmente con lo que se consideraba el centro de la vida: el hogar.

El regresar la iglesia a las casas es un importante paso en la comprensión de la verdad que Jesús debe estar en el centro de nuestras vidas de manera permanente. No podemos escabullirnos de él ni hacer nada que escape a su incumbencia. Él es el Señor de nuestra vida y no de un par de horas a la semana.

¿Le ha ayudado el trabajar con células a vivir esa verdad?

joelcomiskey

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